Sobre el regreso de antiguas glorias

Poco importa lo que yo o cualquier otra persona digamos acerca de un determinado juego porque jugar es una experiencia sumamente personal y subjetiva. En base a esto alabamos o criticamos, pero nadie tiene por qué compartir nuestra visión, ya que cada cual tiene la suya propia y esta semana ha quedado una vez más demostrado con las diversas reacciones que en la red ha producido el inesperado anuncio de la cuarta entrega de la saga “Streets of Rage”…

Wonder Boy III Monster Lair (Mega Drive)

Uno de los problemas que al menos antaño se daba siempre que aparecía una nueva consola en el mercado era que se desconocía en gran medida el funcionamiento de su arquitectura y lenguaje. En consecuencia no era posible sacarle no ya todo el potencial sino probablemente ni la mitad del mismo, pero esto es algo de lo que los usuarios solo hemos ido siendo conscientes cuando, pasado un tiempo, hemos visto lo que realmente se puede llegar a hacer cuando el hardware se aprovecha bien.

Pero, ¿qué es esto…?

La frase que da título a este artículo y muchas otras de carácter similar todos las hemos pronunciado en alguna ocasión cuando, guiados bien por opiniones de terceros o por los análisis de algunos medios, hemos adquirido un determinado juego que nos ha llamado la atención o esa supuesta joya de la que se hablan maravillas y hemos descubierto, para nuestra desgracia, que se trata de algo totalmente opuesto a lo que esperábamos…

Examen de autocrítica

Muchos imagino que habréis notado que llevo sin escribir ningún artículo nuevo más tiempo del que venía siendo habitual últimamente. No voy a contaros mis penas porque, además de que no serviría de nada ni para vosotros ni para mí, no es el lugar apropiado para ello. Lo que sí puedo es hablar de mi relación con los videojuegos, que es de lo que escribo, y más en concreto de la sensación que, desde hace ya un tiempo, invade mis pensamientos de que ni yo mismo ni lo que hago tenemos mucho futuro.

Obsesión “Syberiana”

Llevo un tiempo jugando solo con la PlayStation 4 aunque dispongo de material en otros sistemas pero, ahora mismo, no es algo con lo que me apetece ponerme. No obstante, como tampoco tengo muchos juegos, el tiempo lo paso rejugando y exprimiendo lo que poseo, y ello incluye la obtención de trofeos. Son varios los que he logrado completar en este sentido y el último de ellos, “Syberia 3”, ha dejado una honda huella a tenor de lo que estoy experimentando últimamente. Muchos lo llamarán obsesión y es posible que tengan razón, ya que no es algo normal lo que me está sucediendo con este juego, más si tenemos en cuenta que no es una novedad para mí porque ya lo había jugado y completado meses antes y creo recordar que por entonces no viví nada de esto que voy a contaros…

Por qué Shenmue es tan especial

En toda evolución se llega a un punto que destaca a veces de una manera sobresaliente, que marca en definitiva un antes y un después en un determinado ámbito. La industria del videojuego ha pasado ya por varios de ellos y lo seguirá haciendo, si bien por regla general el usuario no es, en dicho momento, plenamente consciente del cambio que se está produciendo. Haced la prueba quienes vivisteis el paso del cartucho al disco o de las 2D a las 3D y os daréis cuenta de que, por entonces, muchos simplemente recibimos la novedad y la abrazamos sin pensar en lo que supondría no ya solo para nosotros sino para la propia industria y su futuro. Incluso la llegada de Internet al mundillo no fue en un principio nada especial (al menos para mí) aunque luego, con el tiempo, se haya visto que ha modificado los hábitos y la forma de relacionarse de la gente.

The New Zealand Story (Arcade)

Cualquier jugador de los años 80 sin duda recordará a Taito Corporation, una compañía que, si bien sigue en activo como parte de Square Enix, ya por aquel entonces dejó tras de sí un impresionante legado de juegos repleto de joyas que siguen siendo, a día de hoy, clásicos atemporales como “Space Invaders”, “Arkanoid”, “Bubble Bobble”, “Rastan” o aquel al que voy a dedicar este post, el magnífico “The New Zealand Story”…

En cuestión de gustos, (casi) nada es para siempre

Os propongo un viaje al pasado para recordar cuándo y cómo empezamos en esto de los videojuegos. Ya fuera en un salón recreativo, con una consola, un ordenador o incluso una maquinita como las “game & watch”, ese momento quedará marcado en nuestra memoria. Pero desde entonces hasta el día de hoy son muchos los juegos jugados y algunos siempre nos gustarán más que los demás.

Una nueva víctima en la guerra por el control de lo retro

Hace unos días me enteraba, como muchos de vosotros, de una noticia ciertamente triste pero que era cuestión de tiempo que sucediera: Emuparadise, el famoso portal web relacionado con la emulación de videojuegos ha dejado de ofrecer en descarga las ROMs de los mismos a causa de las presiones ejercidas por Nintendo contra otros sitios y que han obligado, más por precaución que por un ataque directo, a cerrar un grifo que llevaba 18 años abierto. Esto ha causado malestar e incluso indignación entre los asiduos usuarios de este material, que ven como uno de sus principales proveedores deja ya de serlo…

Fighters Megamix (Saturn)

La lucha fue durante bastante tiempo, junto a la conducción, uno de mis géneros favoritos. Ya había disfrutado de algunos títulos antes de la llegada del eterno “Street Fighter II” y continué con sus entregas posteriores además de con muchos títulos de los que ya hablé en la recopilación que hice sobre SNK. Y cuando, con “Virtua Fighter”, se dio el salto a los gráficos poligonales ahí estuve también…