En cuestión de gustos, (casi) nada es para siempre

Os propongo un viaje al pasado para recordar cuándo y cómo empezamos en esto de los videojuegos. Ya fuera en un salón recreativo, con una consola, un ordenador o incluso una maquinita como las “game & watch”, ese momento quedará marcado en nuestra memoria. Pero desde entonces hasta el día de hoy son muchos los juegos jugados y algunos siempre nos gustarán más que los demás.

Hace un tiempo me habría reafirmado en esto último pero ahora no estoy tan seguro de ello. Y es que, al igual que como personas cambiamos con el paso de los años, también nuestros gustos lo hacen. Eso significa que aquello que un día nos atrajo no tiene por qué seguir haciéndolo y al revés, aunque esto último no creo que se dé con tanta facilidad.

Existen diversos motivos por los que llega un momento en el que tal vez nos deshagamos de algunos de los juegos y/o consolas que un día compramos. El más obvio, el económico, bien por necesidad o por hacer negocio pero también podemos venderlos porque ya no nos gustan ni nos parecen tan especiales como cuando los adquirimos. Pocos son los que nunca han vendido un solo juego y posiblemente ahora posean una gran colección…

Sin embargo otros, entre los que me cuento, somos más de quedarnos solo con aquello que de verdad nos ha hecho o hace disfrutar en cada momento. Por tanto, si algo de lo que poseemos un día deja de cumplir tal condición no tardaremos en darle salida, y en buena medida gracias a esto es por lo que el mercado de segunda mano existe y se mantiene vivo. Luego siempre habrá especuladores pero eso es un tema del que se puede hablar en otra ocasión.

Esto, naturalmente, tiene su riesgo, y no es otro que el de volver a sentirnos atraídos por algo que, un día, dejó de ser interesante. Si eso pasa, y era algo en formato físico, tocará pasar de nuevo por caja. Sé muy bien lo que es eso pues yo mismo lo he vivido en más de una ocasión y no hace gracia pasar por ello pero claro, ¿quién puede saber en determinado momento que algo así va a suceder?

En este punto del post es posible que queráis conocer alguno de los juegos que disfruté en su momento pero que ahora sin embargo ya significan muy poco o nada para mí. Podría hablaros de algunos títulos pero no quiero hacer este post demasiado extenso por lo que creo que lo mejor será omitirlos aunque, si queréis, podemos debatirlo en los comentarios.

El tiempo pasa, todo cambia y nosotros, como jugadores, no somos una excepción. Y no existe mejor prueba de ello que la propia evolución de la industria del videojuego. Los más jóvenes, recién llegados a este mundillo, van a lo último porque es casi lo único que conocen pero son también muchos usuarios veteranos los que apuestan por experiencias que hace pocos años no existían, al igual que los hay que se mantienen inamovibles en el pasado y han abrazado lo “retro” con fuerza, desentendiéndose de lo actual. Y por supuesto están quienes cogen de aquí y de allá porque en mayor o menor medida les gusta todo lo que hay en el mercado.

Creo que todos los usuarios de videojuegos, en alguna ocasión, hemos reflexionado sobre esos juegos que tenemos o hemos tenido y nos damos cuenta de que, por el motivo que sea, una parte de estos ya no nos transmite las mismas emociones de antaño. Por fortuna también los habrá cuyo recuerdo y sensaciones jamás morirán porque, de alguna manera, forman ya parte de nuestro ser, de nuestra alma y no será posible arrancarlos ni desearemos hacerlo, y esos serán los que nos acompañarán siempre hasta que llegue el final de nuestro periplo por este mundillo.

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