Massira: un viaje en la piel de los refugiados

Los videojuegos fueron concebidos principalmente para entretener, si bien su uso se puede extender al aprendizaje e incluso, metiéndonos en terrenos cenagosos, para el control de masas. Y por supuesto sirven para mostrar, de una manera creativa, diversos problemas de la sociedad actual. En el caso que hoy ocupa el objeto de denuncia es todo lo que viven los refugiados de guerra, en especial quienes huyen del conflicto que actualmente asola Siria y que es la base del juego del que vamos hablar…

Riesgo de saturación

Los videojuegos se han convertido ya en el ocio del presente y del futuro más inmediato, superando por mucho a grandes alternativas como el cine, la música y la TV. Es cierto que hacer uso de un medio no implica abandonar los demás pero no lo es menos que estos últimos ya no son los “reyes del hogar”, un título que guste o no ostenta con orgullo la industria más joven de cuantas he mencionado. Su éxito no ha pasado desapercibido para nadie y no son pocos los que desean subirse al carro de una forma u otra para coger su ración de este inmenso pastel pero la proliferación de nuevos servicios y las noticias que llegan últimamente me hacen pensar si no estamos ante la antesala de una saturación de la industria que podría poner en peligro todo lo conseguido en casi 50 años.