Desde ahora, más fan que nunca de “Retroarcade”

No es la primera vez que escribo sobre la relación que tiene el gran comunicador Iker Jiménez con los videojuegos, la cual ha ido creciendo de cara al público en general y a sus seguidores en particular entre los que orgullosamente me cuento. Recuerdo que lo primero que escribí sobre Iker y su afición por este mundillo fue un post en el que me hacía eco de un obsequio realizado por su cuñado, persona que por cierto también ha alcanzado cierta fama gracias a algo que comentaré a continuación pero, volviendo a lo que os decía, dicho regalo era ni más ni menos que un mueble arcade con miles de juegos instalados en su interior. Aquí os lo dejo por si lo queréis leer…

Tiempo después escribí otro sobre el “Retromundo” (aquí), que no solo abarcaba a los videojuegos sino que hacía mención a todo lo que vivimos durante nuestra infancia, entre los años 70 y 80. Claro está, el motivo de crear un post sobre este tema no fue otro que el de la realización, dentro de su por entonces podcast semanal “Universo Iker”, de un programa dedicado a los videojuegos y en concreto al misterio e historias y leyendas que giran en torno a algunos clásicos, algo que se convertiría posteriormente en esa sección llamada “Retroarcade” que, ocasionalmente, tiene su espacio dentro de “Cuarto Milenio” y en la que ya se ha hablado de obras como “Berzerk”, “Battlezone” o “Polybius”.

Pero, desde hace relativamente poco, Iker se ha volcado en el tema como nunca antes lo había hecho. Todo sucedió, como suele ser en él, de una manera espontánea y, por supuesto, con mucho entusiasmo porque de todos es sabida su gran pasión por el fútbol de sus años mozos que, junto a su cuñado, llevan mucho tiempo reflejando en el “Pro Evolution Soccer”. Un buen día alguien le sugirió retransmitir unos partidos en directo a través de YouTube e Iker, ni corto ni perezoso aunque sin tener casi ni idea del asunto, se lanzó a ello sembrando la semilla de lo que se acabaría convirtiendo en el “Retrofútbol”, algo que a su vez serviría después de base para su actual programa “Milenio Live”.

Y por si todo esto fuera poco no hace mucho hizo, en compañía de Carmen Porter, una retransmisión en directo de lo que llamaron la “noche terrible” en la que se dedicaron a jugar a diversos juegos de terror como “Outlast 2” o el reciente remake de “Resident Evil 2”, evento del que se harían eco después muchos medios tanto del mundo del videojuego como ajenos a él. Ambos se lo pasaron muy bien e hicieron disfrutar a sus seguidores, por lo que no es extraño que ya hayan pedido ideas para una próxima cita con el género que nadie sabe, ni siquiera ellos mismos, cuándo tendrá lugar.

Todo esto no ha sido más que un repaso para poner en situación a quienes tal vez no supierais de esta faceta de Iker pero, ahora sí, ya toca hablar del verdadero motivo de este artículo que no es otro que la aparición ayer noche, en la ya mencionada sección “Retroarcade” de Cuarto Milenio, del que considero mi juego favorito dentro de su género: “Project Zero” (conocido en otros mercados como “Fatal Frame”), un “survival” que nos mete de lleno en una historia de fantasmas al más puro estilo del terror japonés clásico y que consigue atraparte hasta el final gracias a una ambientación que pocos pueden presumir de haber ofrecido incluso a día de hoy. Voy a contaros, a grandes rasgos, lo que se dijo sobre este gran juego en el programa, si bien luego ofreceré una vía para que lo veáis vosotros si así lo queréis…

“Retroarcade” me gusta no solo porque enseñan juegos en vivo sino por lo que se cuenta de ellos. Cosas que a veces, como ha sido el caso que nos ocupa, al menos yo desconocía totalmente. Es cierto que en la portada podemos leer que está (supuestamente) basado en una historia real, y fue de esto de lo que principalmente se habló, además de mencionar algunas de sus características más definitorias como, por ejemplo, el pionero uso de una cámara de fotos para investigar y/o “matar” a los fantasmas que van apareciendo…

Al parecer, cuando le preguntaron a Makoto Shibata, su creador, por dicha referencia, él respondió que la mansión existía realmente y que se basó en una serie de sucesos que allí ocurrieron. Por supuesto esto es algo que no se ha podido demostrar aunque, como nos cuenta Javier Perez Campos, incluso se llegaron a formar grupos de fans que pasaron mucho tiempo buscándola. Sea cierta la leyenda o si se trató de una mera campaña de marketing, lo que no podemos negar es que “Project Zero” es como he mencionado un gran juego porque consigue como casi ninguno su principal objetivo, el de inquietar, y mucho, a quienes lo jueguen, y eso es lo con lo que al final nos quedamos quienes nos acercamos a este tipo de experiencias aunque ello no quite que siempre sea interesante conocer algo más sobre aquello que disfrutamos.

Me gustaría, para cerrar este post y como os dije antes, invitaros a visionar esta parte del programa. Por desgracia, por alguna razón que se me escapa, la página no me deja reproducir el contenido del vídeo embebido, por lo que solo os puedo dejar el enlace para que entréis en la web de Cuatro a verlo allí. Espero de todas formas que lo disfrutéis…

Por cierto, y aunque no se ve en el vídeo, el propio Iker firmó un “pacto” con Javier al final de la charla en el que se comprometió a jugar a “Project Zero” a oscuras y en completa soledad. Si, al igual que ya ha hecho con otros juegos, lo retransmite en vivo por Youtube, yo no pienso perdérmelo por nada del mundo. ¿Y vosotros?

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