Death Stranding: ¿de verdad es para tanto?

Mucho se está escribiendo sobre el nuevo juego del creativo japonés Hideo Kojima, autor de la afamada saga “Metal Gear”, con el que parece que ha vuelto a conquistar muchos corazones tanto en los medios como en la comunidad. “Death Stranding” pretende ofrecer una experiencia diferente, innovadora, algo que no se haya visto antes en cuanto al concepto que tenemos actualmente de lo que es un videojuego. Al menos, eso es lo que llevo leyendo semanas en muchos sitios pero lo cierto es que, después de ver el último trailer e informarme de algunos detalles, la pregunta con la que pongo título a esta reflexión ya tiene una respuesta que ahora trataré de explicar…

La industria de los dobles raseros

Vivimos en una sociedad sumamente compleja, en la que no todos remamos en una misma dirección. Como suele decirse, “para gustos colores”, lo que provoca que en muchas ocasiones nos encontremos ante hechos u opiniones que, personalmente, no termino de entender. Pero eso es porque mi opinión es solo una entre miles, en algunos casos millones, y es normal que el grueso de la comunidad no vea siempre las cosas con el mismo prisma que uno mismo. En este post quiero reflexionar sobre algunas de esas contradicciones que todos, en alguna ocasión, hemos vivido a lo largo de los años…

Nuevas entregas de arcades de Sega que me encantaría jugar pero que jamás veré…

Soy un enamorado de algunos de los clásicos arcades de Sega que vieron la luz principalmente entre los últimos años de la década de los 90 del siglo pasado y comienzos de este en el que estamos. Esos en los que me dejé un buen dinero en los recreativos y luego en la adquisición de su versión doméstica cuando la había. Pero casi ninguno de estos juegos ha tenido continuidad después y yo hoy, en este post, quiero hacer mención de cuáles me gustaría volver a ver una nueva entrega.

Capcom: en busca de la perfección… y el dinero fácil

Capcom ha sido y es una compañía única dentro del mundo de los videojuegos. Capaz de lo mejor y lo peor, suyos son algunos de los mejores títulos que pudimos disfrutar entre los años 80 y 90 del pasado siglo pero también fue responsable en gran medida de la mala fama que adquirieron los contenidos descargables durante la generación de la Xbox 360 y la PlayStation 3 a causa de los casos de abuso de los mismos que todavía muchos recordamos. Pero hoy me centraré en el que, tal vez, es el periodo más recordado de toda su historia, y en parte de lo que vino después…

Queremos saberlo todo

Dos casos recientes me bastan para exponer un tema que se viene produciendo desde hace ya algunos años pero cada vez con más fuerza. Os hablo del ansia de información que muestra el usuario medio, el cual se siente defraudado cuando no obtiene lo que busca. Por supuesto aquí también tiene su parte de culpa quienes distribuyen dicha información ya sea para contentar a sus fans, como baremo para saber si van por el buen camino o simplemente para que se siga hablando de ellos y de su producto. La reflexión que hoy lanzo en el blog intenta responder a varias cuestiones…

Cuando el arte de un juego le hace perder su razón de ser

¿Son los videojuegos un arte o deberían ser considerados como tal? Bueno, ese es un debate que sigue vigente pero que no es el objetivo a tratar en este artículo. Lo que quiero comentar es algo que, al menos a mi parecer, queda relegado a un segundo plano (o tercero incluso), sobre el cual la condición artística en lo visual o en su idea original prevalece sobre el que debería ser el concepto fundamental de todo videojuego: su rejugabilidad o, dicho de otra forma, la “vida útil” del mismo. Un término que gusta de ser utilizado por muchos de quienes escriben o hablan sobre este mundillo. Uno cuyo significado varía mucho dependiendo de la visión del que se pone a jugar y que me da pie a profundizar en el tema pero eso será en un próximo post.

Riesgo de saturación

Los videojuegos se han convertido ya en el ocio del presente y del futuro más inmediato, superando por mucho a grandes alternativas como el cine, la música y la TV. Es cierto que hacer uso de un medio no implica abandonar los demás pero no lo es menos que estos últimos ya no son los “reyes del hogar”, un título que guste o no ostenta con orgullo la industria más joven de cuantas he mencionado. Su éxito no ha pasado desapercibido para nadie y no son pocos los que desean subirse al carro de una forma u otra para coger su ración de este inmenso pastel pero la proliferación de nuevos servicios y las noticias que llegan últimamente me hacen pensar si no estamos ante la antesala de una saturación de la industria que podría poner en peligro todo lo conseguido en casi 50 años.

Sin poder de elección

Creo que acierto si digo que la reciente noticia acerca del parche para “Fallout 76”, ese que es mas grande incluso que el propio juego, no ha dejado indiferente a nadie. Podríamos hablar largo y tendido no solo de los parches de “día uno”, algo que ya hice yo en su momento en este mismo blog cuando se puso a la venta el “Kingdom Come Deliverance” recibiendo otro “cosido” de 23 Gb, casi el total del juego, pero no me interesa volver sobre ese aspecto que, como imagino, no es plato de buen gusto aunque se acepte como tantas otras cosas que se hacen en esta industria actual del videojuego.

El poder en malas manos

No tenía pensado escribir nada hasta la semana que viene pero una noticia que acabo de conocer ha hecho que me ponga frente al ordenador para tratar un tema muy serio que evidencia la problemática que supone dar cierto poder a quienes no saben hacer bueno uso del mismo. Dicho de otra forma, hay mucha gente en la comunidad de jugadores que no debería tener acceso a la red, pues solo saben hacer daño…

La sociedad a través del píxel

Posiblemente este post apenas será leído y acabe pasando sin pena ni gloria por vuestras vidas pero es algo que lleva tiempo rondando mi mente y hoy por fin, con la agradable voz de Connie Dover de fondo, voy a dejar fluir esta idea que me está pidiendo a gritos ser expresada a través de este medio que es la palabra escrita. Voy a ponerme a ello antes de que desaparezca la inspiración…