Distintas épocas, distintos jugadores

Los videojuegos han cambiado mucho a lo largo de los años y la forma de “disfrutarlos”, por lo visto, también. Hay quienes “se adaptan” a los nuevos tiempos y pasan por el aro y quienes no. Yo soy de estos últimos y sea por la época que viví o por mi propio carácter, lo cierto es que mi forma de jugar es muy diferente a la que impera en la actualidad donde los videojuegos se han convertido en buena medida en bienes de consumo inmediato que, como el cine o la televisión, “se usan y se tiran”…

Cajas de juegos, cómo habéis cambiado

Los más jóvenes todavía tienen la fortuna de conocerlas aunque en buena medida, sobre todo entre los usuarios de juegos de ordenador, estas hayan ido perdiendo poco a poco presencia hasta su casi total desaparición. Os hablo de las cajas de videojuegos, un elemento desde siempre asociado a los mismos pero que ahora, debido al auge del mercado digital, poco significa para mucha gente más allá de un estorbo del que se puede prescindir.

Si se hiciera lo mismo con otras cosas…

Sé que me voy a meter en camisa de once varas (o más) por decir esto. Es posible que me lluevan las críticas o peor aún incluso, que se ignore todo lo que de ahora en adelante comparta de este blog mío pero no puedo permanecer callado ante lo que está sucediendo en relación a la polémica que ha suscitado la no inclusión del español en las remasterizaciones de los dos “Shenmue” que verán la luz, si no hay ningún contratiempo y la información que han dado en algunos sitios es correcta, a finales del mes de septiembre de este año…

Las licencias, siempre las malditas licencias…

Supe de esta noticia hace unos días cuando, sin todavía salir de mi asombro, me enteré por la prensa habitual de que Rockstar eliminará de “Grand Theft Auto IV” una buena parte de las canciones a causa de la caducidad de las licencias de uso de las mismas en el juego, y a pesar de que esta saga no es santo de mi devoción no puedo sentirme sino decepcionado, molesto e incluso indignado por un hecho que no ha ocurrido ni por primera ni por última vez porque, a pesar de gestionarse de una manera absurda, la presencia de licencias de todo tipo es para casi todos los usuarios absolutamente necesaria en una gran parte de los juegos actuales.

El hipotético futuro del juego cruzado

Vamos hacia una civilización global, con todo lo que ello conlleva. En lo referente a este mundillo de los videojuegos, el fin que se persigue no es otro que conseguir que todos los jugadores puedan jugar a todos los juegos en cualquier sistema, lugar y que, por supuesto, lo puedan hacer entre ellos. Internet lo ha permitido hasta ahora pero limitando las partidas a cada sistema. Ahora esa frontera está comenzando a ser superada gracias a la reciente posibilidad de hacer uso del juego cruzado entre las diversas plataformas.

Influencia, imaginación e inmersión

Videojuegos, un ocio que llegó a nosotros a principios de los años 70 y que, poco a poco, fue ganando adeptos hasta convertirse, para bien y para mal, en lo que es hoy. Creados con el noble fin de entretener, han evolucionado para brindarnos, en numerosos casos, experiencias e historias dignas de la mejor película o novela del momento. Influyentes, imaginativos e inmersivos, son capaces de ofrecer mucho más que mera diversión, dependiendo del juego en cuestión y de la persona que a él se ponga a jugar.

“Póngame cuarto y mitad, por favor”

Desengañémonos. Los videojuegos “completos” de inicio tienen los días contados. No hay más que echar un vistazo a los diversos medios para darse cuenta de que, por lo menos a nivel de compañías medianas o grandes, la tendencia de lanzar juegos que recibirán posteriormente diversos contenidos adicionales sigue en alza y no va a cambiar ya porque todos hemos aceptado que es cómo tiene que ser aunque algunos ahora, al darnos cuenta de lo que ello supone entre otras cosas en términos de preservación, critiquemos demasiado tarde esta actual forma de hacer negocio que ha venido para quedarse.

Espíritu arcade, ¿perdido?

Qué buenos tiempos fueron los 80 y los 90, principalmente el periodo comprendido entre la segunda mitad de la primera década y la primera de la segunda. Pudimos en esos años disfrutar de una enorme cantidad de grandes juegos, muchos de los cuales se han convertido en clásicos atemporales que a día de hoy siguen siendo tremendamente divertidos y es precisamente eso, la diversión directa, lo que más echo de menos en las producciones actuales. No obstante pienso que, además de esto, algo más se ha perdido por el camino…

Cuando (casi) nadie sabía a qué jugábamos…

El tiempo vuela, dicen, y lo cierto es que así es, pues no hace tantos años aún seguíamos utilizando las consolas y el ordenador de la misma manera en que se hacía en aquella gloriosa época de finales de los 80 y principios de los 90, un periodo en el que nadie imaginaba siquiera la existencia de Internet y los jóvenes de entonces nos reuníamos en la calle o en casa para compartir esta que sigue siendo nuestra gran afición. Pero un día nos invadieron las nuevas tecnologías y todo cambió y, si bien una gran cantidad de personas han abrazado con alegría estos cambios, poco o nada se habla del precio que todos estamos pagando por ello. Creo que es hora de dedicar un artículo a esta faceta del “lado oscuro” de nuestra afiliación a los modernos servicios online…

¿Preservación física o digital?

A todos nosotros, en mayor o menor medida, nos interesa dejar algo para quienes nos han de suceder en el ciclo de la vida. En cuánto respecta a los que escribimos sobre cualquier tema, es evidente que lo que buscamos es dejar testimonio escrito de nuestras experiencias, opiniones y conocimientos pero también, pienso yo, se persigue preservar en lo posible todo aquello sobre lo que hablamos, en este caso los videojuegos, y queremos (o yo al menos lo quiero así) que se haga en su forma original para que, dentro de unas décadas, cuando nada de esto exista, las gentes puedan ver y conocer lo que un día muchos tuvimos la suerte de poder disfrutar.