Trespasser

“Parque jurásico” ha vuelto a estar de moda recientemente aunque yo creo que, desde que llegó la primera película, jamás ha caído en el olvido. Y es que la idea de caminar entre los dinosaurios es demasiado atractiva para ser ignorada. Esto ya lo supo en su momento el señor Spielberg y lo han sabido todos los que, en diferentes ámbitos, han aprovechado el tirón de este universo que, a pesar del paso de los años, sigue siendo sumamente interesante y emocionante. Hoy quiero hablaros de uno de los muchos videojuegos que trasladaron lo que vimos en las películas o idearon nuevas historias, siendo esto último lo que podemos encontrar en este exclusivo de ordenador llamado “Trespasser”…

Retromundial: Sega Worldwide Soccer ’97

Seguimos con el “Retromundial” y hoy toca hablar del segundo juego prometido, uno que demostró antes que el ya mencionado “FIFA 98” que era posible recrear perfectamente un partido en completo 3D (campo y jugadores). Cierto es que la propia Sega ya lo había logrado en 1994 con la primera entrega de su saga arcade “Virtua Striker” pero a nivel doméstico este “Worldwide Soccer ’97” fue, al menos que yo sepa, el primero en conseguirlo.

Retromundial: FIFA 98

Estamos a pocos días para que, de forma oficial, el mundial de fútbol de Rusia dé comienzo. Es sin duda un buen momento para recordar algunos juegos antiguos que me brindaron incontables horas de diversión pues por entonces, y al contrario que ahora, yo era bastante seguidor de estos eventos y del fútbol en general. Sin embargo, y como ya he mencionado en otros posts, ahora que poco a poco vuelvo a sentir algo de esa emoción que se produce al ver y jugar los partidos, se me ha ocurrido hablar de dos auténticos clásicos que merecen un gran homenaje. Este primer artículo del “Retromundial” está dedicado a un grande entre los grandes que revolucionó el género a pesar del fracaso que supuso su entrega anterior…

Los épicos combates de Mutant Fighter

Cuando hablamos de lucha 2D a todos se nos vienen siempre a la cabeza los mismos nombres: “Street Fighter”, “Mortal Kombat”, “King of Fighters”, etc. Se han convertido en representantes del género, en sus estandartes, pero tanto antes como después de la aparición de estos títulos hubo otros que no alcanzaron el éxito y no porque no lo merecieran sino porque, en parte, sus planteamientos eran tan diferentes al canon establecido que pocos eran los que, tras probar, volvían a echar otra moneda. Uno de los que sí tuvo cierta fama fue “Mutant Fighter”, un juego en el que diversos personajes mitológicos, en busca de la gloria, se ven las caras en un torneo para ver quién es el mejor de todos…

Burnin’ Rubber (Amstrad CPC Plus/GX4000)

Han pasado muchos años pero sigo recordando con cariño el que fue mi primer sistema de juegos, el Amstrad CPC 464 Plus. Algún día os contaré mis pinitos en el mundo de la programación con el lenguaje BASIC pero de lo que hoy os quiero hablar es de un juego que vino con la máquina y sin el cual, dicho sea de paso, esta no podía funcionar por su condición híbrida (el Plus es una combinación entre el CPC normal y la consola GX4000): “Burnin’ Rubber”, un arcade de carreras que me brindó horas y horas de mucha diversión… y de dolor de pulgares, puesto que siempre jugué usando el gamepad de la GX4000 y este no era lo que se dice muy cómodo para echar sesiones largas.

La Mansión de las Almas Ocultas (Saturn)

Llevaba tiempo sin dedicar un artículo a aquellos juegos que, por diversos motivos, ocupan un espacio privilegiado en mi colección y mi memoria. Dado que en el blog ya he comentado juegos de Amstrad CPC, Mega Drive, Xbox e incluso recreativa, hoy le toca el turno a una pequeña joya del catálogo inicial de Saturn, consola que dicho sea de paso es la que más gratos recuerdos me trae de cuantas he tenido el inmenso placer de disfrutar a lo largo de mi vida. Os invito a adentraros conmigo en este mágico lugar…

Shinobi (recreativa)

Año 1987. Lugar, barrio de San Blas Alto en Alicante capital, en concreto un bar que tenía, además de la aún habitual máquina conocida como “tragaperras”, un mueble arcade de color negro con un videojuego que cambiaría mi vida. El ahora clásico “Shinobi” de Sega llegó como un juego más, uno de tantos que se podían ver y disfrutar en los salones recreativos pero pronto demostró que no era solo un programa informático destinado a entretener. Al menos no lo fue para mí porque no solo se convertiría en uno de los juegos que más he jugado a lo largo de todos estos años (y de hecho, continúo haciéndolo) sino que me dio la oportunidad de adentrarme en un mundo totalmente desconocido para mí, un mundo que me hizo quien soy. Estoy seguro de que ni sus propios creadores pudieron jamás imaginar que su obra tendría tal influencia en un niño español de apenas 9 años…

Arx Fatalis (Xbox)

Nunca es tarde si la dicha es buena, dice el refrán. Y en este caso se ha cumplido a la perfección pues de este juego únicamente tenía conocimiento por medio de una demo que vino en uno de los discos promocionales de la Revista Oficial Xbox, la cual compraba asiduamente en aquellos ya lejanos primeros años de este siglo. Ya entonces produjo en mí algo más que una mera curiosidad pero no he podido disfrutar de este juego hasta hace bien poco, y creedme cuando os digo que ha sido una de las experiencias más gratas de los últimos tiempos, pues no me he sumergido tanto en un título de su género desde “The Elder Scrolls IV: Oblivion”…

Rainbow Islands (recreativa)

Aunque sé que me repito más que el ajo, y que cansaré a más de uno, yo jamás me hartaré de proclamar a los cuatro vientos lo buenos que fueron los tiempos de los salones recreativos que, aun con sus sombras porque las había, fueron en buena medida responsables de hacernos a los jugadores lo que somos. Y fue en estos sitios donde conocí y me enganché a numerosos juegos que, poco a poco, irán apareciendo en esta sección. El primero del que quiero hablaros es el genial “Rainbow Islands” de Taito…

Virtua Racing (Mega Drive)

Principios de los 90. Estoy en un salón recreativo del centro de la ciudad. Allí hay multitud de máquinas recreativas típicas, muebles verticales con dos mandos, a veces cuatro, que muestran juegos variados pero que, a pesar de esto, comparten un detalle en común: todos tienen gráficos bidimensionales. Sin embargo, aquel día iba a ser diferente pues, justo en el centro, se situaba un arcade de conducción que, en aquel instante, lo cambiaría todo. Ese juego, que simulaba el manejo de un coche de fórmula 1 y lo hacía de una manera que jamás hasta ese momento ninguno había logrado, captó de inmediato mi atención. Sí, amigos, delante de mí se encontraba uno de los grandes éxitos recreativos de Sega de aquellos años, “Virtua Racing”…