La identidad perdida de Wonder Boy

¿Qué tienen en cómun el “remake” del “Wonder Boy III The Dragon’s Trap”, el futuro “Monster Boy and the Cursed Kingdom” o el reciente “Aggelos”? Que todos homenajean de un modo u otro a una saga que lleva mucho tiempo, demasiado, sin recibir una nueva entrega oficial. Pero también comparten algo más, y es el estilo de juego que nació con su segunda entrega, “Monster Land”, y que sigue siendo a día de hoy un juego sumamente bueno, además de una experiencia un tanto curiosa pues hablamos de una aventura de rol que hemos de pasar de un tirón sin posibilidad alguna de guardar nuestro progreso en ningún momento y esto, como os podéis imaginar, no era algo habitual en una recreativa por aquellos años…

Horizon Chase Turbo

No hace mucho comenté que había un juego que, si bien había llamado de una manera intensa mi atención, no me había decidido a comprarlo principalmente a causa de mi, por entonces, creciente desapego hacia este mundillo, el cual por fortuna parece ya quedar atrás. Este juego era “Horizon Chase Turbo”, versión extendida del original que llegó a dispositivos móviles allá por 2015 y que, vale más decirlo ya, me ha parecido una auténtica maravilla en todos los aspectos. Pero vayamos por partes…

Los épicos combates de Mutant Fighter

Cuando hablamos de lucha 2D a todos se nos vienen siempre a la cabeza los mismos nombres: “Street Fighter”, “Mortal Kombat”, “King of Fighters”, etc. Se han convertido en representantes del género, en sus estandartes, pero tanto antes como después de la aparición de estos títulos hubo otros que no alcanzaron el éxito y no porque no lo merecieran sino porque, en parte, sus planteamientos eran tan diferentes al canon establecido que pocos eran los que, tras probar, volvían a echar otra moneda. Uno de los que sí tuvo cierta fama fue “Mutant Fighter”, un juego en el que diversos personajes mitológicos, en busca de la gloria, se ven las caras en un torneo para ver quién es el mejor de todos…

El fútbol ya no es lo que era…

El fútbol es algo que, a día de hoy, me produce sentimientos encontrados. Por un lado como deporte me gusta, a pesar de que hace años que no lo practico. Pero me desagrada enormemente su vertiente más mediática. De hecho, hace también mucho tiempo que dejé de seguir las retransmisiones de los partidos tanto en radio como en televisión, y no me apetece volver a retomarlas. En lo que se refiere a los videojuegos, esto obviamente ha influido en mi motivación para ponerme a jugar con determinados títulos pero ello no significa que no haya ninguno que, al menos, me llame un poco la atención. Sin embargo, ha cambiado todo tanto que lo cierto es que, a día de hoy, casi ninguna de las propuestas actuales me atrae…

Shinobi (recreativa)

Año 1987. Lugar, barrio de San Blas Alto en Alicante capital, en concreto un bar que tenía, además de la aún habitual máquina conocida como “tragaperras”, un mueble arcade de color negro con un videojuego que cambiaría mi vida. El ahora clásico “Shinobi” de Sega llegó como un juego más, uno de tantos que se podían ver y disfrutar en los salones recreativos pero pronto demostró que no era solo un programa informático destinado a entretener. Al menos no lo fue para mí porque no solo se convertiría en uno de los juegos que más he jugado a lo largo de todos estos años (y de hecho, continúo haciéndolo) sino que me dio la oportunidad de adentrarme en un mundo totalmente desconocido para mí, un mundo que me hizo quien soy. Estoy seguro de que ni sus propios creadores pudieron jamás imaginar que su obra tendría tal influencia en un niño español de apenas 9 años…

La reina de la lucha (tercera parte)

Heme aquí para hablaros por tercera y última vez de los juegos de lucha que SNK nos brindó en los ya lejanos años 90 del pasado siglo XX, muchos de los cuales sentaron cátedra y se convirtieron en sagas de gran éxito. Por desgracia no todos pudieron llegar a tan ansiada cumbre. Muchos se quedaron por el camino pero no porque estuvieran faltos de calidad. No, la explicación no es otra que la inmensa saturación del género que provocó la propia compañía y que hizo imposible que todos brillaran con la misma fuerza…

La reina de la lucha (segunda parte)

SNK fue una compañía, y hablo en pasado porque no es en la actualidad ni la sombra de entonces, que supo sacar buen jugo a sus licencias, en especial a los juegos de lucha que son protagonistas de este recopilatorio de artículos que hoy continúa donde lo dejé, con las sagas más importantes y algo más. No obstante, y como ya me encargué de aclarar en su momento, no voy a profundizar en cada uno de los juegos que las forman porque, además de que no los he jugado todos, pienso que no solo sería una tarea demasiado grande para ser abarcada en un blog sino que también se acabaría haciendo cansina tanto para mí el hacerla como para vosotros leerla. Dicho esto, es momento de seguir…

Rainbow Islands (recreativa)

Aunque sé que me repito más que el ajo, y que cansaré a más de uno, yo jamás me hartaré de proclamar a los cuatro vientos lo buenos que fueron los tiempos de los salones recreativos que, aun con sus sombras porque las había, fueron en buena medida responsables de hacernos a los jugadores lo que somos. Y fue en estos sitios donde conocí y me enganché a numerosos juegos que, poco a poco, irán apareciendo en esta sección. El primero del que quiero hablaros es el genial “Rainbow Islands” de Taito…

La reina de la lucha (primera parte)

El género de los juegos de lucha vive en la actualidad una de sus mejores etapas, ya que cuenta con un buen número de títulos de enorme calidad (recortes aparte). Pero hubo un tiempo anterior a este, uno en el que se forjó un título que hoy es leyenda, el cuál todos conocemos y que serviría de inspiración para muchos otros. No obstante, aunque Capcom reinó durante largo tiempo con una única creación (y sus múltiples versiones, tanto oficiales como oficiosas), fue otra compañía la que se alzaría como la auténtica reina del género, tanto por la calidad de sus juegos como por la cantidad, pues nunca hasta entonces ni desde entonces se ha visto en la industria un trabajo tan prolífico como el realizado por SNK para su gran consola Neo-Geo.

Espíritu arcade, ¿perdido?

Qué buenos tiempos fueron los 80 y los 90, principalmente el periodo comprendido entre la segunda mitad de la primera década y la primera de la segunda. Pudimos en esos años disfrutar de una enorme cantidad de grandes juegos, muchos de los cuales se han convertido en clásicos atemporales que a día de hoy siguen siendo tremendamente divertidos y es precisamente eso, la diversión directa, lo que más echo de menos en las producciones actuales. No obstante pienso que, además de esto, algo más se ha perdido por el camino…