Mis inicios como jugador de videojuegos

Siempre, en cualquier cosa, hay una primera vez. En lo referente a los videojuegos hubo un instante en nuestra vida en el que se produjo ese primer contacto que nos convertiría en lo que somos hoy, jugadores. No creo que una experiencia, que en según quienes puede calar muy hondo, se olvide fácilmente y estoy seguro de que todos vosotros aún recordáis ese momento como si hubiera sucedido ayer mismo.

Jugando de memoria

Hubo un tiempo antes del hoy en este nuestro mundillo, uno en el que la cantidad de juegos a la que podíamos acceder era mucho menor, en parte porque no había tantos y en parte porque no era habitual poder disfrutar de ellos en casa. Lo normal era ir a un salón recreativo como el de la imagen y dejarse la paga en una o varias de las máquinas que allí había, tras lo cual regresábamos a casa sin dinero pero más o menos satisfechos con la experiencia…

Fans de lo retro

Mucho se ha escrito sobre lo retro en nuestro mundillo. Su explosión no se debe a otra cosa que a la existencia de una ilusión que muchos de los que vivimos una de las mejores épocas de este ocio interactivo no hallamos, bien por un cambio de percepción o, como muchos sostienen, porque los juegos de ahora son mejores en lo técnico pero no tan divertidos. Sea como sea, el caso es que todo este material vive ahora una segunda juventud, llegando a ver la luz incluso en los sistemas actuales y si bien a más de uno le puede parecer absurdo comprar juegos a los que es posible acceder gratis, lo cierto es que son muchos los que se siguen interesando por ellos y no solo hablo de, digamos, gente común…