Polymega, una máquina con posibilidades

Las “retro máquinas” están de moda, y la última de la que se ha tenido noticia muy recientemente es la “Polymega”, una consola modular compatible con una amplia variedad de sistemas de 8, 16 y 32 bits que saldrá a principios del año que viene y que si bien a muchos no parece haberles gustado, ha conseguido llamar mi atención por los motivos que explicaré a continuación, si bien eso no implica que me la vaya a comprar…

Barreras insuperables

“Puedes hacerlo”, “Sí yo lo conseguí, tú también lo harás”, “Con paciencia y constancia llegan los logros” y miles de mensajes de este estilo inundan la publicidad y las redes sociales, fomentando la idea de que no hay nada imposible si trabajas en ello con ahínco. Sin embargo, la dura realidad se impone cuando te das de bruces contra algo, por ejemplo un videojuego, en el que por mucho que lo juegues no avanzas porque tu destreza en el mismo no da para más…

Por qué Shenmue es tan especial

En toda evolución se llega a un punto que destaca a veces de una manera sobresaliente, que marca en definitiva un antes y un después en un determinado ámbito. La industria del videojuego ha pasado ya por varios de ellos y lo seguirá haciendo, si bien por regla general el usuario no es, en dicho momento, plenamente consciente del cambio que se está produciendo. Haced la prueba quienes vivisteis el paso del cartucho al disco o de las 2D a las 3D y os daréis cuenta de que, por entonces, muchos simplemente recibimos la novedad y la abrazamos sin pensar en lo que supondría no ya solo para nosotros sino para la propia industria y su futuro. Incluso la llegada de Internet al mundillo no fue en un principio nada especial (al menos para mí) aunque luego, con el tiempo, se haya visto que ha modificado los hábitos y la forma de relacionarse de la gente.

En cuestión de gustos, (casi) nada es para siempre

Os propongo un viaje al pasado para recordar cuándo y cómo empezamos en esto de los videojuegos. Ya fuera en un salón recreativo, con una consola, un ordenador o incluso una maquinita como las “game & watch”, ese momento quedará marcado en nuestra memoria. Pero desde entonces hasta el día de hoy son muchos los juegos jugados y algunos siempre nos gustarán más que los demás.

Temáticas sin futuro

Una de las ventajas de llevar años en algo es que se es consciente de lo que ese algo puede cambiar con el tiempo. En el mundillo de los videojuegos se han producido enormes cambios en lo tecnológico y en los gustos de los usuarios que son, a fin de cuentas, los que demandan cierta clase de productos en detrimento de otras. Esto da pie a una, creo, interesante reflexión…

Esa emoción que siempre vuelve a aflorar

Sería estúpido pensar que, como en cualquier otro ámbito, todos los que jugamos a videojuegos lo hacemos solo por puro entretenimiento o consumo, si bien es cierto que es a esto último a lo que nos está empujando el modelo actual de la industria, un tema que ya he tratado en otras ocasiones y sobre el que no hace falta volver. Sí, los videojuegos están hechos con el fin de pasar un rato, bueno, varios más bien en los que no pensemos en otra cosa que en disfrutar de la propuesta que para nosotros crearon expertos en diversas disciplinas informáticas (programación, gráficos, sonido, etc) pero he aquí que la unión de todo ello consigue a veces no solo entretenernos sino emocionarnos incluso hasta el punto de llegar a derramar alguna lágrima. En este post voy a mencionar los ejemplos más representativos de esto a nivel personal. ¿Coincidiremos en alguno?

La identidad perdida de Wonder Boy

¿Qué tienen en cómun el “remake” del “Wonder Boy III The Dragon’s Trap”, el futuro “Monster Boy and the Cursed Kingdom” o el reciente “Aggelos”? Que todos homenajean de un modo u otro a una saga que lleva mucho tiempo, demasiado, sin recibir una nueva entrega oficial. Pero también comparten algo más, y es el estilo de juego que nació con su segunda entrega, “Monster Land”, y que sigue siendo a día de hoy un juego sumamente bueno, además de una experiencia un tanto curiosa pues hablamos de una aventura de rol que hemos de pasar de un tirón sin posibilidad alguna de guardar nuestro progreso en ningún momento y esto, como os podéis imaginar, no era algo habitual en una recreativa por aquellos años…

Crypt of the Serpent King

Los juegos “indie” inundan la industria y, aunque hay producciones de excelente calidad, la mayoría suelen pasar sin pena ni gloria precisamente a causa de la masificación existente en el medio en la actualidad. Ello no impide que algunos de estos lleguen a llamar la atención y acaben resultando entretenidos, y eso es lo que me ha pasado a mí con este “Crypt of the Serpent King” en PlayStation 4…

Un E3 más sin pena ni gloria…

Así lo siento y hay que admitirlo. Sé no obstante que la inmensa mayoría de gente se habrá ilusionado con al menos algo de cuanto se ha mostrado en las diversas conferencias de este año pero, en mi caso, el E3 ha vuelto a poner en evidencia lo que llevo diciendo ya mucho tiempo: que por mucho que trate de ser positivo intentando agarrarme al tren, en lineas generales los videojuegos de hoy no son para mí…