Obsesión “Syberiana”

Llevo un tiempo jugando solo con la PlayStation 4 aunque dispongo de material en otros sistemas pero, ahora mismo, no es algo con lo que me apetece ponerme. No obstante, como tampoco tengo muchos juegos, el tiempo lo paso rejugando y exprimiendo lo que poseo, y ello incluye la obtención de trofeos. Son varios los que he logrado completar en este sentido y el último de ellos, “Syberia 3”, ha dejado una honda huella a tenor de lo que estoy experimentando últimamente. Muchos lo llamarán obsesión y es posible que tengan razón, ya que no es algo normal lo que me está sucediendo con este juego, más si tenemos en cuenta que no es una novedad para mí porque ya lo había jugado y completado meses antes y creo recordar que por entonces no viví nada de esto que voy a contaros…

Atisbando el final del camino

Aquellos que conocen este blog desde sus comienzos es posible que recuerden el que fuera su segundo artículo, que dediqué a mi vínculo con los videojuegos y la perspectiva de futuro de este (para leerlo, pinchad aquí). Ha pasado un poco de tiempo desde entonces y puedo deciros que la sensación que tuve no solo no ha desaparecido ni menguado sino que ha crecido y bastante. En otras palabras, eso que jamás pensé que pudiera ocurrir, que si me lo hubieran dicho hace unos años quizá me habría hasta reído a carcajadas, hoy es una rotunda realidad…