Estos son mis controles, si no te gustan… te aguantas

Parafraseando una de las grandes citas del no menos grandioso Groucho Marx, en este post de hoy quiero mostrar mi indignación ante ciertos aspectos actuales relacionados con la jugabilidad que, por alguna razón, se han convertido en tendencia. Al menos ya lo he visto en varios títulos y estoy seguro de que habrá muchos más que desconozco que sigan este camino. Me estoy refiriendo a la asignación fija de ciertas acciones a unos botones concretos, el sistema de control de un juego, que además no es posible siempre modificar a nuestro gusto…

Cuando (casi) nadie sabía a qué jugábamos…

El tiempo vuela, dicen, y lo cierto es que así es, pues no hace tantos años aún seguíamos utilizando las consolas y el ordenador de la misma manera en que se hacía en aquella gloriosa época de finales de los 80 y principios de los 90, un periodo en el que nadie imaginaba siquiera la existencia de Internet y los jóvenes de entonces nos reuníamos en la calle o en casa para compartir esta que sigue siendo nuestra gran afición. Pero un día nos invadieron las nuevas tecnologías y todo cambió y, si bien una gran cantidad de personas han abrazado con alegría estos cambios, poco o nada se habla del precio que todos estamos pagando por ello. Creo que es hora de dedicar un artículo a esta faceta del “lado oscuro” de nuestra afiliación a los modernos servicios online…