Todos somos culpables

Varios medios se han hecho eco de unas declaraciones dadas por uno de los, digamos, “altos cargos” de Rockstar en referencia a la última etapa de trabajo realizado en el “Red Dead Redemption 2”, cuya salida es inminente. En ella, si bien luego esta persona matizaba sus palabras (eso sí, sin desmentir nada), dijo que durante ese periodo se sucedieron jornadas de más de 100 horas a la semana. Las reacciones a la noticia no se han hecho esperar y todas han ido en una misma dirección evidenciando un problema, el de la explotación laboral de los trabajadores de la industria del videojuego, que se viene dando desde hace mucho tiempo pero que todavía no tiene una, cada vez más, urgente y necesaria solución.

Ser parte de un videojuego

“Ese podría ser yo” es algo que seguro que muchos de los que estamos metidos en el mundillo nos hemos dicho a nosotros mismos al imaginarnos en la piel de un personaje concreto de un juego determinado. Por desgracia eso casi siempre se queda en el “podría” pero hay ocasiones en las que se dan las circunstancias que propician dar ese anhelado paso, que nos brindan la oportunidad de formar parte de aquello que tanto nos gusta, de ser una parte real del resultado. Eso fue lo que yo estuve a punto de vivir hace mucho tiempo…