Alisia Dragoon (Mega Drive)

Mi colección de títulos de Mega Drive es bastante pequeña sin tener que compararla con la de cualquier otra persona aficionada a esto de los videojuegos en general y a lo “retro” en particular, al igual que mi capacidad para hacer reseñas de los mismos. El artículo de hoy será el tercero que dedico a un juego de la máquina de 16 bits de Sega y en esta ocasión hablaré de una pequeña joya que, a diferencia de otras que poseo, lleva conmigo desde que la adquirí por vez primera hace más de veinte años en una tienda desaparecida también hace mucho tiempo…

Wonder Boy III Monster Lair (Mega Drive)

Uno de los problemas que al menos antaño se daba siempre que aparecía una nueva consola en el mercado era que se desconocía en gran medida el funcionamiento de su arquitectura y lenguaje. En consecuencia no era posible sacarle no ya todo el potencial sino probablemente ni la mitad del mismo, pero esto es algo de lo que los usuarios solo hemos ido siendo conscientes cuando, pasado un tiempo, hemos visto lo que realmente se puede llegar a hacer cuando el hardware se aprovecha bien.

Reacciones al Sega Fes 2018

Este fin de semana ha sido muy especial para los seguidores de la compañía japonesa Sega, pues ha tenido lugar un evento conocido como Sega Fes en el que, como ya seguro bien sabéis, se han anunciado las reediciones de los dos primeros “Shenmue”, una Mega Drive Mini al estilo de las réplicas de las consolas de Nintendo y el regreso de una franquicia muy querida por esos lares como es “Sakura Wars”. Como suele ocurrir, muchos somos los que nos sentimos dichosos ante tales anuncios pero no es oro todo lo que reluce al menos para aquellos que, tras descubrir ciertas informaciones, han comenzando a expresar su malestar. Veamos qué es lo que les ha llevado a ello…

Virtua Racing (Mega Drive)

Principios de los 90. Estoy en un salón recreativo del centro de la ciudad. Allí hay multitud de máquinas recreativas típicas, muebles verticales con dos mandos, a veces cuatro, que muestran juegos variados pero que, a pesar de esto, comparten un detalle en común: todos tienen gráficos bidimensionales. Sin embargo, aquel día iba a ser diferente pues, justo en el centro, se situaba un arcade de conducción que, en aquel instante, lo cambiaría todo. Ese juego, que simulaba el manejo de un coche de fórmula 1 y lo hacía de una manera que jamás hasta ese momento ninguno había logrado, captó de inmediato mi atención. Sí, amigos, delante de mí se encontraba uno de los grandes éxitos recreativos de Sega de aquellos años, “Virtua Racing”…