Pasiones que despiertan de nuevo

Es imposible que seamos siempre los mismos, pues el paso de los años y las vivencias que acumulamos nos van forjando como personas. Aprendemos cosas nuevas, a ver la vida de otra forma y, por supuesto, adquirimos hábitos y aficiones que tiempo atrás nunca tuvimos. Pero también vamos dejando muchas cosas atrás sobre todo porque ya no nos llenan, no nos dicen nada ni nos hacen sentir nada especial. En lo relativo a los videojuegos quiero hoy contaros varios ejemplos de esto último…

Atisbando el final del camino

Aquellos que conocen este blog desde sus comienzos es posible que recuerden el que fuera su segundo artículo, que dediqué a mi vínculo con los videojuegos y la perspectiva de futuro de este (para leerlo, pinchad aquí). Ha pasado un poco de tiempo desde entonces y puedo deciros que la sensación que tuve no solo no ha desaparecido ni menguado sino que ha crecido y bastante. En otras palabras, eso que jamás pensé que pudiera ocurrir, que si me lo hubieran dicho hace unos años quizá me habría hasta reído a carcajadas, hoy es una rotunda realidad…