Massira: un viaje en la piel de los refugiados

Los videojuegos fueron concebidos principalmente para entretener, si bien su uso se puede extender al aprendizaje e incluso, metiéndonos en terrenos cenagosos, para el control de masas. Y por supuesto sirven para mostrar, de una manera creativa, diversos problemas de la sociedad actual. En el caso que hoy ocupa el objeto de denuncia es todo lo que viven los refugiados de guerra, en especial quienes huyen del conflicto que actualmente asola Siria y que es la base del juego del que vamos hablar…

Riesgo de saturación

Los videojuegos se han convertido ya en el ocio del presente y del futuro más inmediato, superando por mucho a grandes alternativas como el cine, la música y la TV. Es cierto que hacer uso de un medio no implica abandonar los demás pero no lo es menos que estos últimos ya no son los “reyes del hogar”, un título que guste o no ostenta con orgullo la industria más joven de cuantas he mencionado. Su éxito no ha pasado desapercibido para nadie y no son pocos los que desean subirse al carro de una forma u otra para coger su ración de este inmenso pastel pero la proliferación de nuevos servicios y las noticias que llegan últimamente me hacen pensar si no estamos ante la antesala de una saturación de la industria que podría poner en peligro todo lo conseguido en casi 50 años.

Cauldron II (Amstrad CPC)

Estamos en Halloween, una de las muchas modas importadas de los Estados Unidos pero cuyo origen se encuentra bastante más próximo. Pero no es este el momento ni el lugar para hablar de esta fiesta sino de juegos que pudieran estar inspirados en ella o, al menos, que cuenten con algunos de los elementos típicos de esta fecha. Y si hay uno que cumple con creces esto último, ese es “Cauldron II”, cuya versión para Amstrad CPC será la que hoy reseñaré.

Alisia Dragoon (Mega Drive)

Mi colección de títulos de Mega Drive es bastante pequeña sin tener que compararla con la de cualquier otra persona aficionada a esto de los videojuegos en general y a lo “retro” en particular, al igual que mi capacidad para hacer reseñas de los mismos. El artículo de hoy será el tercero que dedico a un juego de la máquina de 16 bits de Sega y en esta ocasión hablaré de una pequeña joya que, a diferencia de otras que poseo, lleva conmigo desde que la adquirí por vez primera hace más de veinte años en una tienda desaparecida también hace mucho tiempo…